La casa de Miguel

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La casa de Miguel

Mensaje por Banryu el Miér Feb 11, 2009 7:42 pm

*Miguel entreabrió un ojo y alzo lentamente la mano derecha, que por casualidades de la vida, sostenía un revolver con un cañón de más de 20 cm. Super red Hawk, el revolver más potente del mundo. Con el, apuntó a la sien de quien acababa de hablarle, una prostituta puertoriqueña de curbas generosas y labios gruesos, que lo había despertado con la típica pregunta de si podía ir a darse una ducha*

*Con el mal despertar de siempre, Miguel desvió la boca del arma unos centimetros y apretó el gatillo. La detonación fué tan fuerte que casi hace que el arma se le escapase de la mano, mientras que un agudo pinchazo de dolor le recorrió el hombro, pero valió la pena: El susto de la prostituta, que tenía un par de mechones de pelo chamuscados por el fogonazo, fué tal que salió del dormitorio desnuda, cargada con toda su insinuante ropa en las manos, y no tardó en oir la puerta de su casa cerrandose*

*Eso le alegró el día y, riendo, encendió uno de sus puros mientras se preparaba su desayuno: un baso de medio litro de wisky escocés de relativamente baja calidad. Paseandose por su casa desnudo, con el baso en una mano, el revolver en la otra y el habano entre los dientes, el joven cazador de demonios pensó que tal vez la planta de vivienda de su casa necesitaba algo de desorden*

* Con todo estríctamente ordenado y posicionado de forma cuadriculada, la casa parecía más una habitación de un cuartel del ejercito que una vivienda. La cocina, pequeña, impecablemente limpia y con una mesa metálica de acero contrachapado lo suficientemente grande como para tapar el marco de la puerta (añadiendo el curioso dato de que ambos, marco y mesa, tenían asideros y juntas que daban la sensación de que podían encajar perfectamente y ser atornillados en un santiamén), era una muestra de pulcritud e higiene, daba la sensación de que hasta un rey podría sentarse a comer en el suelo de la misma*

*El comedor, baño y habitación motraban el mismo aspecto. Sin embargo, no dejaba de ser un dato curioso que, a los pies de todos los muebles grandes de la casa, se podían encontrar pequeños rieles que daban la sensación de que podían ser movidos rapidamente y que tal vez escondiesen algo tras ellos*

*Miguel, aun sin vestirse y con el revolver en la mano, pues se había acabado el whisky practicamente de dos tragos, se acercó a la estantería biblioteca del comedor y sacó un libro. Un libro más falso que un billete de 600€, pues colgaba de el un grueso cable negro que entraba en la biblioteca y, al abrirlo, dejaba a los ojos del presunto lector una pantalla tactil y un escaner digital de fibra gelatinosa*

*Tras introducir la contraseña y bañar su dedo en aquel mejunge de tacto frio y desagradable, la mesa del comedor se apartó mediante unos rieles y dejó a la vista la entrada a su sotano, con unas escaleras de caracol facilmente defendibles*

*El ambiente abajo, una vez encendidas las luces fluorescentes protegidas por plástico blindado, era sumamente espacioso y luminoso. Medía más de 50 metros de largo y 10 de ancho, y cada 5 metros había una superficie blindada suficientemente grande como para cubrir a una sola persona, con un estrecho canalillo para asomar un arma de fuego. Las paredes estaban forradas completamente de estantes con armas de todo tipo y condición, blancas, de fuego, de verano, pesadas, lanzagranadas, lanzamisiles, ametralladoras de posición, espadas, hachas... todas protegidas por puertas dobles de cristales blindados tintados en azul oscuro translucido e iluminadas con neones*

*Segun avanzaba las luces se iban encendiendo, hasta llegar al final de la sala, donde había un simple escritorio de hierro colado negro, muy elaborado y tallado, con un telefono de rueda fija, un ordenadore de última generación y, tras este, una enorme biblioteca llena de libros antiquísimos junto a la que había un maniquí vistiendo un uniforme de oficial del ejercito del tercer reich y una urna de cristal blindado de 2m de altura y 1m de ancho con su uniforme colgado dentro*

*Con actitud relajada, se sentó en su butaca forrada en cuero de ternera y pulsó el botón del contestador que reposaba dentro de un cajón blindado*


- Tiene 234 mensajes *respondió la fria voz femenina de la máquina*

- Dos meses ya con poco trabajo... puta crisis *le contestó el cazademonios, con voz seca y cazallera*
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Re: La casa de Miguel

Mensaje por Reeve Tuesti el Vie Feb 13, 2009 7:16 pm

*biiiiiiip*

Hola soy Charles Xavier Director del colegio Tengoku Gakuen. Necesitamos sus servicios, han sucedido diversos hechos paranormales violentos. Y sucesos violentos, exigen medidas violentas. Muchas gracias, le esperamos.

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Malditos nigromantes. Nunca dejaran en paz a los muertos.
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Re: La casa de Miguel

Mensaje por Banryu el Sáb Feb 14, 2009 4:54 am

*Miguel alzó una ceja, con una clara expresión de sorpresa y fastidio. ¿Precisamente hoy tenía que salirle un trabajo en un colegio?*

*Nunca había ido al colegio, ni al instutito o a la universidad. Por ello, en su fuero interno y aunque nunca lo reconocería a nadie, envidiaba ligeramente a los alumnos. Debía ser maravilloso pasar los dias en paz, ligando con chavalitas, sin tener que llebar 30 kilos de equipo encima para estar preparado, sin miedo a lo inhumano y salvaje que pudiera asaltarte...*

*Con este pensamiento que hacía poco más que ensombrecerle el ánimo, el hombre desnudo abrió la urna blindada en que contenía su uniforme de batalla y empezó a equiparse. Los gallumbos. Sobre estos, una coquilla de hierro puro. Sus pantalones de cuero, con las planchas de hierro camufladas bajo este. Sus botas militares de cordón fino. Tras pensarselo un instante, vistió su cota de malla de hierro, que solo le cubría el torso y era muy fina, para ponerse encima de esta su camiseta de tirantes negra de corte imperio. Amarró a sus hombros las pistoleras de cuero de ternera y se puso su cazadora de cuero pardo, ajada y larga como una gabardina*

*Tras estar vestido, procedió a equiparse. Enfundó su super red hawk en la funda de la izquierda y, paseando entre su arsenal, cogió su gemela y al enfundó en la derecha, no sin anter cargar de balas de plata empapadas en sangre de muerto una y proyectiles de punta perforante de hierro rebozadas en sal la otra*

*Pasados varios minutos de dibagando, cogió un par de estacas de abeto y las ocultó en uno de los muchos pequeños escondijos de su cazadora. Cogió tambien varios botes de sal mineral, Enfundó su daga de latón y la ancló a su hombro derecho, para despues enfundar una daga zurda de 40cm forjada en hierro en una vaina empapada en sangre de muerto en un resquicio oculto en su bota izquierda*

*Equipado, vestido y todo lo arreglado que podía, cogió las llaves de su coche y subió al piso de vivienda, cerrando las puertas blindadas y scretas a su paso y apagando luces*

*Miguel vivía en una casa solo de planta baja, sin terraza, ni jardín y con apenas 2 o 3 ventanas con cristales blindados y normalmente cerradas con persinalas de nucleo de hierro y rebozadas en sal mineral. Su casa, alejada del centro de la ciudad, era tranquila, tenía un pequeño jardín y un garaje con taller del que estaba orgulloso. Pulsó el mando de la puerta automática y allí lo encontró. Su coche, su pequeña maravilla, un Chevy Impala del 67, un coche resistente, de gasoil, con una estructura prácticamente entera de hierro y, ademas, reforzada por el mismo para convertir el vehiculo en una auténtica fortaleza. En su maletero, sellado con un pentagrama grabado en el interior de la puerta, había un doble fondo en el que ocultaba el resto de su equipo: unas gafas de visión térmica para localizar el hectoplasma de los espectros, su detector de radiaciones lectromagnéticas casero, explosivos, sal mineral, gasolina, su espada bastarda de acero toledano, un pequeño lanzallamas a una mano, demás armamento pesado y su joya de la corona, una MG42 salvada de un museo, cargada con rondas de 3 balas del calibre 50, primero una con punta de plata, luego una con punta de hierro y finalmente una empapada en sangre de muerto, en una repetición de esta combinación que llegaba hasta el final de tira de munición: 450 balas*

*Más que suficientes para matar a cualquier cosa, fuese espectro, demonio, lupino, vástago de caín o el mismo belcebú en persona, si fuera necesario. Ademas, el propio Chevy incluía 6 misiles panzer faust capaces de destrozar el blindaje frontar de cualquier tanque de ayer y hoy ocuultos bajo las luces de posición delanteras*

*Sin pensarselo mucho, Miguel arrancó su coche y, da un brusco acelerón, salió de su parking, de su jardín y del terreno de su casa, mientras esta ejercía el protocolo automatizado de defensa: sellado de la casa completo, sistemas de defensa basados en circulos de sal y sellos demoníacos activos y rayos infrarojos para detectar cualquier incursión humana (los cuales accionaban la alarma y el sistema de repulsión: ametralladoras de posición con sistemas de detección de calor)*


- A ver a que puta lagartija me hacen matar ahora *murmuró agrio mientras encendía la radio y metía en ella un CD del fary*
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